miércoles, 1 de junio de 2016

Microrrelato punk: Miedo y asco en Madrid


Estábamos cerca de Aranda de Duero, en la carretera, cuando las drogas empezaron a hacer efecto. Recuerdo haber dicho:

—Me da vueltas la cabeza.
—¿Has dicho algo?
—Qué más da.


Un gramo de yerba, medio gramo de MDMA, cuatro pastillas de codeína, 60 mg de duloxetina, 300 mg de bupropión y una botella de vodka. Una galaxia multicolor de estimulantes, calmantes y antidepresivos. No lo necesitábamos todo, pero cuando te pones a apilar drogas, la tendencia es pasarse de rosca.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Blog Widget by LinkWithin