miércoles, 5 de marzo de 2025

Un puñado de tierra

Va un relato que, hasta ahora, sólo se podía leer en la recopilación de Tres tercios españoles, lo que es un buen momento para recordaros que existe y podéis leerla aquí. 


Cuando los guardias divisaron una silueta corriendo, apenas iluminada por la luz de la luna que se filtraba entre las nubes, lo primero que hicieron fue dar la voz de alto. Lo que empezaba a dibujarse como un hombre escapando de la finca no obedeció; de modo que dispararon.

Las detonaciones rasgaron el silencio nocturno cuatro veces, cinco, seis. La silueta se desplomó.

Los guardias acudieron corriendo al lugar en el que había caído. Estaba muerto. Era un hombre de unos 45 años, delgado, con los ojos hundidos. Vestía con ropas sencillas, de campesino; con la mano izquierda, parecía haberse intentado tapar la primera herida que había recibido. La mano derecha estaba cerrada en un puño.

—Eh—dijo uno de los guardias—, ¿éste no es…?

—Sí. No me acuerdo cómo se llamaba, pero es aquel tipo que trabajaba aquí, ¿no?

miércoles, 22 de enero de 2025

Reseña de los últimos 5 videojuegos jugados (XIX)

SCP Containment Breach

PC

4.75/10

No sabía muy bien qué nota ponerle, porque no es mi rollo en absoluto. De primeras, los juegos de terror no los suelo disfrutar mucho. Los que generan escenarios al azar tampoco, porque me parecen en cierto modo injustos; pero entiendo que hay gente que puede ver esto como un punto positivo, por hacer diferente cada partida. Quizá lo más interesante de este juego sea cómo surge, siendo el universo de la Fundación SCP un universo ficticio nacido en foros a menos de muchos usuarios distintos. Joonas Rikkonen tomó conceptos de este universo, añadió los suyos propios y salió una obra que, considerando que básicamente no había presupuesto alguno, que fue un trabajo totalmente amateur, merece cierto reconocimiento.

 

Just Cause 4

PS4

7/10


La saga Just Cause siempre ha pasado un poco desapercibida al lado de juegos de mundo abierto similares. Jugué al 2 hace tiempo y me sorprendió lo malos que podían llegar a ser los diálogos o los gráficos de algunas animaciones, pero tenía algo de entretenido el hacer esas acrobacias que desafían todas las leyes de la física en todo tipo de vehículos y tiroteos. Una especie de GTA ambientado en las intervenciones estadounidenses en América Latina y con más acrobacias, vaya. Esta cuarta entrega cumple bastante bien en esto: escenarios bastante grandes, no muy variados pero tampoco completamente repetitivos y un buen número de mecánicas distintas que explorar, incluyendo alguna que no esperaba, como los pequeños puzzles en algunos templos. Pero destaca, sobre todo, su gran variedad de misiones secundarias, logros y cosas que hacer. Desde buscar un vehículo en específico con el que hacer una acrobacia hasta conquistar territorios para el Ejército del Caos, hay una buena gama de cosas que hacer, gracias a las que resulta muy difícil aburrirse. Los gráficos cumplen -tengo entendido que, al principio, eran bastante peores, pero que fueron corregidos gracias a un parche- y el argumento y los personajes, igual que en la segunda entrega, la verdad es que son bastante olvidables, quizá el aspecto más flojo. Pero entretener, desde luego que entretiene.

domingo, 22 de diciembre de 2024

La teoría de la bolsa de transporte en la ficción

Hoy quería compartir este pequeño ensayo de Ursula K. Le Guin que me parece fascinante. Algunas de las ideas que expone aquí jamás se me habrían ocurrido, y otras, precisamente, sí las compartía, pero no habría sabido ponerlas en palabras de forma tan certera. Habla sobre qué le gusta a escribir, sobre antropología y sobre qué relatos se cuentan y qué relatos se pueden contar.

 

En las regiones templadas y tropicales en las que parece que los homínidos evolucionaron para transformarse en seres humanos, el principal alimento de la especie eran los vegetales. Entre un sesenta-y-cinco y un ochenta por ciento de lo que los humanos comían en aquellas regiones en el Paleolítico, el Neolítico y los tiempos prehistóricos era recolectado [como cuando decimos cazadores-recolectores]; solo en el Ártico extremo era la carne el alimento básico. Los cazadores de mamuts ocupan espectacularmente las paredes de las cuevas y nuestras mentes, pero lo que efectivamente hacíamos para seguir vivos y gordos era recoger semillas, raíces, brotes, pequeñas plantas, hojas, frutos varios y cereales, añadiéndoles insectos y moluscos, y atrapando pájaros, peces, ratas, conejos y otros pequeños animales sin colmillos, para aumentar las proteínas. Y ni siquiera teníamos que trabajar duro para todo aquello — mucho menos duro que los campesinos esclavizados en los campos de otros después de que la agricultura fuera inventada, mucho menos duro que los trabajadores asalariados desde que la civilización fuera inventada. La persona prehistórica típica podía vivir bastante bien trabajando unas quince horas a la semana.

Quince horas de trabajo a la semana para sobrevivir dejan un montón de tiempo para otras cosas. Tanto tiempo que es posible que algunos inquietos, que no tuvieran un niño cerca para darles vida, o habilidad haciendo cosas o cocinando o cantando, o pensamientos muy interesantes que pensar, decidieran salir de aventuras y cazar mamuts. Los cazadores habilidosos volverían con un cargamento de carne, un montón de marfil y un relato. La carne no era lo importante. Lo importante era el relato.

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