Mostrando entradas con la etiqueta Akira Kurosawa. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Akira Kurosawa. Mostrar todas las entradas

miércoles, 18 de septiembre de 2024

La balada de Hakon: Los siete guerreros


Unas nubes no muy espesas cubrían parcialmente el sol, proyectando así sus sombras sobre los campos del reino de Medderd. El paisaje estaba sembrado de pequeñas granjas situadas en mitad de la nada: una por aquí, otra por allá. Por allí sólo transcurría una vía importante: el Camino Tranquilo, cuyo nombre había sido bastante descriptivo hasta épocas recientes, en las que, ocasionalmente, algunos bandidos interrumpían aquella calma.

Por dicho camino pasaba Hakon, montado en un burro. El norteño escudriñaba el paisaje, pensando que sería agradable tener una granja allí y llevar una vida tranquila: no obstante, por supuesto, no tenía dinero para ser propietario de una, y probablemente nunca lo tendría. De ahí que se viera obligado a recurrir a todo tipo de trabajos precarios que apenas le suponían ingresos suficientes para llegar vivo al siguiente.

Hacía unos meses, había decidido volver a uno de los que ya había ejercido varias veces a lo largo de sus treinta y cinco años de vida: vendedor de baratijas. Al menos, no se metía en problemas. Había vuelto a comprar unos cuantos puñados de baratijas a un comerciante cíngaro, había vuelto a comprar un burro y volvía a recorrer los caminos. Otra vez. No podía negar que también la monotonía le molestaba un poco.

Su destino era ahora el reino de Muhsserd, donde esperaba vender aquellas baratijas, aunque, secretamente, también apostaba por planes alternativos, en caso de aburrirse del plan principal. Era bien sabido que el rey Sedrik ocupaba su tiempo en fiestas, banquetes y descanso; era un rey que no se molestaba mucho en ocuparse de los asuntos de Muhsserd, lo que había propiciado que los bandidos florecieran en aquel reino. En caso de verse sin otras opciones, tal vez Hakon podría volver a ser un bandido, robar a algunos comerciantes ricos y así ahorrar lo suficiente para retirarse y no tener que volver a recorrer los caminos…

miércoles, 17 de febrero de 2021

Mis 10 películas favoritas de los 60

 10 - Días de vino y rosas

“Largos no son los días de vino y rosas. De un nebuloso sueño surge nuestro sendero. Y se pierde en otro sueño”. Esta frase, pronunciada en un momento de inspiración por parte de uno de los personajes, es realmente un buen resumen de la película y de lo que transmite. El amor, el desamor y el alcohol a veces van juntos; pero, en este caso, creo que el alcohol abarca más protagonismo que los otros dos. Días de vino y rosas puede considerarse una película sobre el alcoholismo, y muy bien hecha. Los personajes son creíbles, el desarrollo es brillante; y doloroso, claro. Está muy conseguida. El placer y el dolor se retratan a la perfección.


9 - El bueno, el feo y el malo


La última parte de la Trilogía del Dólar y la culminación del spaghetti western. Es interesante la ironía del título cuando la línea que divide a los tres personajes a los que se refiere está, en realidad, más bien difuminada. Y es que esta película es cínica y poco maniqueísta, y esto se subraya constantemente: también en las reflexiones que ofrece en torno a la guerra. Señalando uno de los pocos aspectos negativos de este film, hay momentos no muy realistas ni elaborados (especialmente en la batalla del puente, aquí encontré algún momento directamente absurdo), aunque las virtudes son mucho más abundantes que los defectos. Espectacular Sergio Leone, espectacular Clint Eastwood… y, por supuesto, hay que mencionar también el duelo final. Seguramente uno de los duelos más famosos de la historia del cine, muy bien acompañado por la banda sonora, con unos planos que se quedan grabados, y merecidamente.

miércoles, 23 de diciembre de 2020

Mis 10 películas favoritas de los 50

 10- Cuentos de Tokio (1953)

Quizá una película adelantada a su tiempo, dado cómo han aumentado tanto la esperanza de vida como el individualismo desde 1953; casi sirve mejor para definir nuestro tiempo que el tiempo en el que se rodó, y es brillante. Desde el costumbrismo y unos personajes que, sin excesos, cumplen perfectamente su papel y muestran una profundidad y un realismo notables, la película narra con gran acierto la soledad que sienten los ancianos. No hay maniqueísmos, no se trata de una familia de hijos despiadados que buscan abandonar a sus mayores a la suerte: nada de eso, es algo mucho más elaborado y creíble, más cercano a la realidad. Muy recomendable.


9- La strada (1954)

“Todo en esta vida tiene un propósito, incluso esta piedra […] Porque si esta piedra no tiene sentido, entonces nada lo tiene. Al menos, así pienso yo”. Palabras de consuelo ante el dolor de la existencia. La strada es el camino de Gelsomina (perfectamente interpretada por Giuletta Masina) para encontrar ese propósito, habiendo tenido siempre una existencia miserable, condenada a la pobreza y a la falta de afecto. Y no es un camino fácil ni moralista: al contrario, la película nos enseña –entre otras cosas- cómo, por desgracia, se pueden crear lazos de afecto hacia un maltratador. Es una película dura, pero merece la pena verla.

domingo, 30 de agosto de 2015

La belle dame sans merci

Tenía este texto por ahí guardado de Robert Anton Wilson hablando sobre la belladona, traducido por un tal Mazzu. Me parece un texto muy interesante, educativo y cómico a partes iguales, así que aquí lo dejo.


Las cuatro historias más extrañas y atemorizantes sobre drogas que conozco involucran a la belladona, una substancia por la cual ahora siento el mismo respeto sincero que tengo hacia los tigres hambrientos, los terremotos, las inundaciones, los incendios, el IRS, y el Dr. Hannibal Lecter.

La primera historia que contaré viene de un amigo que en los 60s fue un hippie pasado de rosca pero ahora, en 2004, es doctor en psicología. Probó la belladona en 1965 con la impresión de que provocaba casi los mismos efectos que el LSD. Cuando inmediatamente comenzó a tener convulsiones por la intoxicación, sus amigos lo llevaron apresurados al hospital donde el personal de la sala de urgencias le realizó un lavaje de estómago – probablemente salvándole la vida, pero demasiado tarde para salvarlo del delirio, debido a que la belladona ya había ingresado a su torrente sanguíneo.

miércoles, 1 de octubre de 2014

Top 20 películas (#20 - #11)



Antes que nada, ésta es la entrada nº 100 del blog. Poco más de un año, 100 entradas, algo más de 7000 visitas. Se puede decir que estoy satisfecho, sí. Esta entrada inaugura una nueva sección del blog: los tops, un intento de ordenar algunas cosas recomendables. También será la primera entrada dividida en dos partes (la segunda será mañana), para hacerla más llevadera, especialmente tratándose como se trata de una lista que quizá incite a quien la lea a buscar más información sobre alguna de las películas mencionadas para decidir si quiere verla o no. Así que aquí están los puestos #20 a #11 del top, y mañana del #10 al #1.

No es fácil escoger sólo 20 películas. De hecho, se me han quedado fuera nombres tan grandes como Charles Chaplin, Pier Paolo Pasolini, Brian De Palma, Ridley Scott, Clint Eastwood, Hayao Miyazaki, Sidney Lumet, Alfred Hitchcock, Joss Whedon, David Lynch, y tantos otros. Pero bueno, aquí va mi humilde intento.

20- K-Pax


Al César lo que es del César: K-Pax es un plagio de Hombre mirando al sudeste, de Eliseo Subiela. Pero a Subiela ya le veremos en puestos más altos de este top, así que de momento centrémonos en el plagio, con la maravillosa interpretación de Kevin Spacey. Hay un nuevo paciente en el manicomio: un hombre que dice ser un extraterrestre venido del planeta K-Pax. Obviamente, es un loco, pero las pruebas que aporta y lo bien que razona hacen dudar a todo el mundo: ¿no será un auténtico extraterrestre? Peliculón lleno de frases enmarcables, por cierto.

19- Germinal

  
Un clásico de las luchas obreras. Hablo de la versión de 1993, que es la que he visto, y que está rodada impecablemente. La vida en la mina es dura, y Germinal lo retrata muy bien. Los auténticos dueños de la mina son tan poderosos que ni siquiera se sabe quiénes son, ni salen en toda la película; excelente recurso. La confrontación entre distintos tipos de socialismo (sobre todo con el anarquista), el lumpenproletariado lameculos… Muy didáctica. Impresionante final, por cierto.

Blog Widget by LinkWithin