Metal Gear V: Ground Zeros
PS4
5.5/10
La
decisión de sacar el prólogo de Metal Gear Solid V como un juego aparte me
parece que no le hizo ningún bien: por eso, porque no es un juego, es un
prólogo. Creo, de hecho, que habría sido mejor que lo sacaran todo junto, de
ser posible. Pero como no fue así, pues bueno, valorando éste por separado…
supongo que es una misión entretenida. Sirve para conocer algunas de las
dinámicas que la quinta parte de la saga principal añadirá a las mecánicas
habituales de Metal Gear. Funciona bien, aunque no da mucho juego pese a su
sugerencia de repetir una y otra vez la única misión de la que se compone
cumpliendo distintos objetivos secundarios. Su escaso argumento consigue
impactar en el final, eso sí.
Metal Gear Solid V: The Phantom Pain
PS4
9.5/10

Ahora sí.
Tenemos la conclusión de la saga (supongo), en un juego que se mantiene fiel a
la esencia pero con un mundo mucho más abierto de lo normal y diversos modos de
juego que dan más de sí. El argumento, de hecho, aprovecha para resolver dudas
que estaban en el aire desde tan atrás como Metal Gear 2, y en mi opinión, lo
hace de forma muy satisfactoria, con un giro final que no había visto venir a
pesar de que todas las piezas encajaban y se había dado alguna que otra pista
sutil. Todas las incorporaciones me parecen satisfactorias: es entretenido
construir la base; ir enviando cosas que te encuentras por el escenario para
hacerlo, enemigos incluidos; el sistema de mejoras de armas, trajes y
equipamiento; la cámara lenta y la posibilidad de neutralizar a alguien
inmediatamente después de que te descubran (cosa que disgustó a algunos fans,
que decían que rompía la esencia de la saga, aunque para mí es un buen
complemento); la posibilidad de llamar a un helicóptero de apoyo o semejantes…
La dificultad es adecuada, supone un reto pasar el juego y un reto aún mayor
cumplir los objetivos secundarios de cada misión para tratar de conseguir el
100%; yo andaba cerca cuando tuve que dejar de jugar al caducar la suscripción
con la que estaba jugando. Mi compañera favorita, claro, era Quiet, que además,
resulta ser un grandísimo personaje, contra todo pronóstico, porque
inicialmente, tenía toda la pinta de ser sólo un fan service cutre para
chavales calenturientos. Como también es frecuente en la saga de Metal Gear,
hay una crítica social importante a la guerra, a los países, a los métodos de
sus ejércitos… en este caso también a la eliminación de lenguas minoritarias y
al uso de un lenguaje hegemónico como herramienta de guerra, en este caso de forma
más literal que en nuestro mundo, desde luego. Tampoco faltan los clásicos
jefes que te hacen estrujarte el cerebro para calcular cómo derrotarlos, algo
imprescindible en la saga. En resumen: tiene todos los elementos que han
convertido a Metal Gear en una de las mejores sagas de videojuegos, y también
muchos nuevos. Me sorprende mucho que se puedan leer críticas que tachan de
decepcionante a este juego, para mí es una joya.