Rescato un artículo que escribí hace tiempo para el blog de la Comisión Antisida.
Se ha escrito mucho sobre la gentrificación en las últimas
décadas, de forma que es un tema fácil de introducir. Es un proceso de cambio
urbano en el que la estructura de un lugar deteriorado se va sustituyendo por
otra más cara, lo que hace que la población sea desplazada por nuevos
habitantes con mayor poder adquisitivo. Hemos visto ejemplos claros en el Soho
londinense, en Greenwich Village, en Chueca. Quizá supone un tema más polémico
revisar el proceso que se está dando en Bilbao: en Rekalde, en Bilbao la Vieja
y, sobre todo, en San Francisco.
Este proceso no se puede entender sin revisar todo el
contexto de Bilbao y todos los factores políticos y sociales que cambian las
dinámicas de la ciudad. El consumo de la heroína a finales de los años 80 y sus
consecuencias, la reconversión industrial, la transformación de la ciudad y la
apertura de atracciones turísticas como el museo Guggenheim, o la crisis
económica y la subida del precio de la vivienda. Ahora se dan las condiciones
necesarias para que una serie de inversores y especuladores puedan explotar un
barrio anteriormente degradado en el que ya no hay tanta problemática social,
pero el precio de los inmuebles sigue siendo relativamente barato.
