miércoles, 11 de marzo de 2026
miércoles, 7 de diciembre de 2022
Reseña de Jerusalén, de Alan Moore (edición corregida)
En su momento, hice una reseña sobre Jerusalén, la monstruosa obra de Alan Moore, cuando salió la edición española (http://kallixti.blogspot.com/2020/01/resena-de-jerusalen-de-alan-moore.html). Como quizá sepáis, la edición estaba mal corregida, por no haber dado tiempo suficiente a que el traductor, José Torralba, acabara su obra. En un ejercicio de honradez, al menos, a quienes habíamos comprado la primera edición, la editorial Minotauro nos envió sin coste alguno la edición bien corregida que salió posteriormente. Después de recibir esta edición (con el estuche un poco roto, pero no pasa nada, porque puedo usar el estuche de la edición mal traducida), creo que tengo que reseñar también ésta.
Así pues, intercalaré párrafos de la reseña anterior con nuevas apreciaciones correspondientes a la edición corregida. Esto podría quedar raro, por mezclar cosas escritas cuando estaba leyendo la novela por primera vez con cosas escritas ahora, pero eh, precisamente leer algo que transcurre en distintos momentos del tiempo mezclándose parece muy adecuado para una reseña de Jerusalén.
La intención es que la reseña no tenga demasiados spoilers. Digo “no demasiados”, pero serán inevitables algunos, así que supongo que si alguien está interesado en leerla no le interesará leer más que unos párrafos de esta reseña. Sin embargo, la complejidad de esta obra, su asombrosa extensión y la importancia que podría tener para la literatura -aunque seguramente no llegue a tenerla-, por su originalidad, me lleva a pensar que esta reseña podría interesar incluso a gente que ya haya decidido que no quiere leer Jerusalén. Simplemente... a modo de reseña de un hito. Escribir esta novela tiene tanto mérito y es un asunto tan curioso que creo que puede llegar a ser interesante leer sobre ella, sólo para saber lo que se puede llegar a hacer juntando palabras. A su vez, en la reseña original, traté de no leer otras reseñas o explicaciones de esta obra para así poder decir sólo lo que yo interpreto de ella, sólo lo que me parece a mí, con mi bagaje cultural y mi conocimiento previo de otras obras de Moore. De esta forma no me dejé influir por otras interpretaciones; en esta nueva versión de la reseña pues ya es inevitable, claro, ya he leído otras.
Al empezar, Jerusalén recuerda principalmente a James Joyce, dada su extraordinaria habilidad para convertir actos cotidianos en una gran obra de la literatura (destaca en ese aspecto Ulises, claro). De hecho, sabemos que el planteamiento es similar al de Ulises, al escribirse los capítulos en estilos literarios distintos. El punto de vista inicial es el de una niña de 5 años, lo que recuerda a otra novela de Joyce, Retrato del artista adolescente. Sin embargo, la manera en la que Moore se mete en el cerebro de la niña y explica con lenguaje complicado los pensamientos de una niña (asustándose porque las tiendas están cerradas, tratando de recordar cuál era el camino, etc) recuerda más a otra obra anterior de Moore, El amnios natal.
domingo, 13 de noviembre de 2022
Teoría Illuminati de la Historia
Lo que viene a continuación es el Apéndice Gimmel, uno de los apéndices de la Trilogía Illuminatus!, de Robert Anton Wilson y Robert Shea. Me parece una joyita prodigiosa en la que, con mucho acierto y mucho sentido del humor, se forma un batiburrillo entre realidad y ficción en el que, como sucede a menudo en la obra de RAW, resulta difícil saber qué parte es cada cuál y hasta qué punto lo está diciendo en serio, es una broma o ambas cosas a la vez. Lo que supuestamente trata de aclarar este apéndice es cómo consideran los Illuminati que funciona la Historia. Ah, y por lo que sea, se da la curiosa coincidencia de que yo soy Virgo.
Teóricamente, la era
de la Burocracia puede extenderse hasta que se deba hacer economía de papel,
pero en la práctica, nunca dura más de 73 permutaciones. - WEISHAUPT, Konigen,
Kirchen and Dummheit.
En un pasaje bastante conocido del Necronomicon, Abdul Alhazred escribe: “Ellos reinaron una vez donde el hombre reina ahora; y donde el hombre reina ahora, Ellos volverán a reinar. Luego del verano viene el invierno, y luego del invierno viene el verano”. Weishaupt, que poseía solamente la edición de 1472 de Lyons de la traducción de Olaus Wormius, con sus muchos errores de impresión, encontró ese texto transformado en “Ellos reinaron una vez donde el hombre reina ahora, el verano; y donde el hombre reina ahora, luego del verano viene el invierno. Ellos volverán a reinar luego del invierno”. Totalmente confundido, le escribió a su buen amigo el cabalista Kolmer, en Bagdad, pidiéndole una explicación. Kolmer, a su vez, despachó una carta para él respondiéndole a una pregunta previa. La carta llegó mientras Weishaupt estaba experimentando con una nueva variedad de Alamut Negro, y no se hallaba en condiciones de advertir que era la respuesta a una pregunta anterior; en cambio, estaba dispuesto a recibir la iluminación en las palabras: “Con respecto a tu espinosa consulta: descubrí que, en muchos casos, el cornezuelo de centeno es el mejor remedio. Si aquello fallara, solamente puedo sugerir el sendero de Don Juan”.
Weishaupt supuso que Kolmer quería decir que el pasaje se haría claro si lo leía bajo la influencia del cornezuelo de centeno. Bajó rápidamente a su laboratorio y bebió un trago de una vasija; luego, por añadidura, masticó unos cuantos botones de peyote (por un malentendido creyó que el Don Juan aludido era el brujo yaqui del siglo veinte cuya mente había estado percibiendo a través del Morgenheutegesternwelt. El peyote era el gran “maestro” de Don Juan, y Weishaupt había hecho importar un poco desde México con muchos problemas y gastos). En este punto, debemos aclarar que la pregunta que Kolmer estaba respondiendo resultó ser personal y no filosófica. Weishaupt le había pedido consejo sobre un problema que lo estaba acuciando ese mes: el hecho era que su cuñada estaba embarazada y la evidencia circunstancial lo señalaba a él como el padre. No sabía cómo iba a explicárselo a Eva. Lo que Kolmer intentaba decir era que Adam debía darle cornezuelo de centeno a su amante, ya que se lo consideraba un abortivo efectivo; la alternativa se refería al sendero de un Don Juan anterior, y significaba esfumarse por completo de la escena. De cualquier manera, el sabio drogado de Ingolstadt comprendió todo mal, así que volvió a las páginas del Necronomicón harto de hachís y peyote, y bajo una cualidad sustancial del cornezuelo de centeno, que por la influencia de las otras drogas y de sus propios jugos gástricos había mutado en ergotina, una prima química cercana del LSD. El resultado fue que las palabras parecieron saltar hacia él desde el libro, gritando significativamente:
ELLOS REINARON UNA VEZ DONDE EL HOMBRE REINA AHORA EL VERANO Y DONDE EL HOMBRE REINA AHORA LUEGO DEL VERANO VIENE EL INVIERNO ELLOS VOLVERÁN A REINAR LUEGO DEL INVIERNO
miércoles, 29 de enero de 2020
Reseña de Jerusalén, de Alan Moore
Voy a tratar de hacer una reseña sin demasiados spoilers sobre Jerusalén, la monstruosa obra de Alan Moore, sobre la marcha. Digo sin demasiados spoilers, pero serán inevitables algunos, así que supongo que si alguien está interesado en leerla no le interesará leer más que unos párrafos de esta reseña. Sin embargo, la complejidad de esta obra, su asombrosa extensión y la importancia que podría tener para la literatura -aunque seguramente no llegue a tenerla-, por su originalidad, me lleva a pensar que esta reseña podría interesar incluso a gente que ya haya decidido que no quiere leer Jerusalén. Simplemente... a modo de reseña de un hito. Escribir esta novela tiene tanto mérito y es un asunto tan curioso que creo que puede llegar a ser interesante leer sobre ella, sólo para saber lo que se puede llegar a hacer juntando palabras. A su vez, voy a tratar de no leer otras reseñas o explicaciones de esta obra para así poder decir sólo lo que yo interpreto de ella, sólo lo que me parece a mí, con mi bagaje cultural y mi conocimiento previo de otras obras de Moore. De esta forma no me dejo influir por otras interpretaciones y tal vez saque algo interesante, aunque sólo sea precisamente porque se me escapen referencias y las tome como otras cosas.
Al empezar, Jerusalén recuerda principalmente a James Joyce, dada su extraordinaria habilidad para convertir actos cotidianos en una gran obra de la literatura (destaca en ese aspecto Ulises, claro). De hecho, sabemos que el planteamiento es similar al de Ulises, al escribirse los capítulos en estilos literarios distintos. El punto de vista inicial es el de una niña de 5 años, lo que recuerda a otra novela de Joyce, Retrato del artista adolescente. Sin embargo, la manera en la que Moore se mete en el cerebro de la niña y explica con lenguaje complicado los pensamientos de una niña (asustándose porque las tiendas están cerradas, tratando de recordar cuál era el camino, etc) recuerda más a otra obra anterior de Moore, El amnios natal.
miércoles, 20 de noviembre de 2019
Collage
domingo, 9 de julio de 2017
La Ciudad Eterna
El Espacio y el Tiempo se pliegan, como un abanico pintado. La década y la distancia se desploman en una calcedonia roja traslúcida magnífica del Aquí y el Ahora.
domingo, 30 de abril de 2017
miércoles, 26 de abril de 2017
Top 6 novelas
miércoles, 19 de octubre de 2016
Guía de referencias de las portadas de Promethea (I)
Número 1
Este número tiene dos portadas, una de Alex Ross y otra de JH Williams III y Mick Gray.
domingo, 12 de junio de 2016
Citas de James Joyce
"Nada había sagrado para el salvaje deseo de realizar las enormidades que le preocupaban."
“No hay pasado ni futuro, todo fluye en un eterno presente”.






