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miércoles, 17 de abril de 2024

Micropoema en prosa

Algunas veces creo que la inocencia es un bien valioso a preservar, y otras veces creo que es sólo ignorancia glorificada.

miércoles, 8 de diciembre de 2021

Micropoema en prosa

Una de las cosas que más echo de menos de la adolescencia es el saber que las decisiones aún no están tomadas. Que no hay ninguna puerta cerrada aún, que tienes toda la vida por delante con un abanico enorme de oportunidades entre las que escoger. La emocionante sensación de que aún puedes escoger cualquier camino, puedes ser cualquier cosa.




miércoles, 20 de octubre de 2021

Micropoema en prosa

Creo que éste lo escribí en segundo de carrera, o así. Sí que me pilló animado aquel día.


La energía solar me da vida como a una planta. Saltar de la cama a las siete de la mañana, sentir el sol sobre la piel, el sabor de la comida en un césped fresco y verde… derrochar energía creativa y optimismo. Devolver, en definitiva, la energía recibida.

miércoles, 1 de septiembre de 2021

Micropoema en prosa

 Al contrario de lo que dijo Sartre, el Cielo son los otros. Al igual que el Universo entero necesita la vida para contemplarse a sí mismo, nosotros también necesitamos a los otros para contemplarnos a nosotros mismos.

miércoles, 2 de diciembre de 2020

Micropoema en prosa

 Hace años escribí sobre mis distintos yoes: el hippie discordiano, el escritor anarquista, el psicólogo, el adolescente… ahora me doy cuenta, como Orlando, de que soy todos ellos. Lo único que tenía que hacer era juntarlos todos y crear así uno totalmente distinto.

miércoles, 14 de octubre de 2020

miércoles, 8 de julio de 2020

Micropoema en prosa


Esto lo escribí empezando la universidad, qué nostalgia.

Los años académicos pasan uno tras otro, en una desenfrenada sucesión de compañeros que se van y vuelven. En un pestañeo, otro más se ha desvanecido. Pero fuera de ese ambiente, una vorágine de experiencias, sucesos y momentos se entremezcla en un desenfreno caótico.

miércoles, 6 de mayo de 2020

Micropoema en prosa


Una de las escenas más tristes que recuerdo me viene de fiestas de Bilbao. Acababa de empezar la noche, un hombre magrebí tenía puesta una pequeña mesa con alimentos para preparar a la barbacoa. Dos chavales se empezaron a pelear, quién sabe por qué, a quién le importa, y uno de ellos empujó al otro sobre la mesa, rompiéndola y tirando toda la comida al suelo. El hombre empezó a llorar amargamente; seguramente se podría decir, sin exagerar mucho, que necesitaba aquella mesa con comida para vivir. Que era todo lo que tenía y la única forma de llegar a fin de mes. No sé. Nadie preguntó. A los chavales que continuaban su pelea y a toda la gente presente que acudió a separarles tampoco les importó.

miércoles, 19 de febrero de 2020

Micropoema en prosa


Más duro, más maduro, vuelvo a levantarme. Aceptando todas las contradicciones, aún luchando, todavía no estoy muerto. La vida son muchos géneros, y es la hora de la parodia, del carnaval, de la sátira; con la desobediencia por bandera y la incoherencia caminando junto a mí.

miércoles, 11 de diciembre de 2019

Micropoema en prosa



El último año de la carrera, los martes estaba de prácticas en un centro de toxicomanías de baja exigencia en San Francisco por las mañanas, y tenía clases por las tardes, así que tenía que comer fuera. Uno de esos días fui a comer a un restaurante de comida rápida en el centro comercial de Zubiarte. Algo cambió ahí. Tal vez ya lo estaba esperando, anticipando o era algún tipo de profecía autocumplida; pero aquel día me di cuenta de que me sentía más cómodo en San Francisco que en Zubiarte.

miércoles, 11 de septiembre de 2019

Micropoema en prosa



Ser un buen psicólogo es un poco como ser un buen fisioterapeuta. Tienes que arreglar los problemas con los que acuden los pacientes, pero de paso remueves todo, y a veces hasta encuentras problemas que el paciente no sabía que tenía. Cuando vuelves a colocar todo en su sitio es un proceso doloroso, pero con el paso del tiempo los pacientes lo agradecen mucho.

miércoles, 15 de mayo de 2019

Micropoema en prosa


Hoy he visto a un perro agonizando tras ser atropellado. Mucha sangre, su dueño llorando y gritando con el rostro desencajado, el perro emitiendo unos ruidos agónicos que no puedo describir con palabras. Y pienso que lo que he aprendido en psicología es una mierda, que no hay nada que pueda hacer que asimiles algo así. Pienso que hay espacios en los que socialmente se da cabida al dolor, como hospitales y tanatorios, y que de alguna forma ayudan a digerirlo. Pero cuando el dolor golpea en mitad de una avenida soleada con vistas bonitas, no hay forma de digerirlo, no hay nada que te prepare para eso y todo el mundo se rompe y se pone del revés.

miércoles, 14 de marzo de 2018

Micropoema en prosa



Somos esa gente con la que tus padres te advirtieron que no te juntaras. Que seríamos mala influencia para ti. Y tenían razón. Y aquí seguimos, como reversos tenebrosos del rey Midas, corrompiendo a toda la gente a la que tocamos.

miércoles, 16 de noviembre de 2016

Micropoema en prosa

Los buenos momentos de la vida, ésos que de verdad te dejan sin aliento y quedan grabados a fuego en la memoria, tienen un peligroso doble filo. Cuando tu estado de ánimo es bueno, la experiencia de haber vivido esos momentos es otra alegría que añadir. Pero, cuando tu estado de ánimo es malo, esos buenos momentos sólo pasan por tu mente para recordarte que son fugaces e irrepetibles, y que ya están perdidos para siempre.

miércoles, 18 de mayo de 2016

Micropoema en prosa

La primera víctima del mundo no fue Abel, como se suele pensar, sino su madre, Eva. Qué víctima más vilipendiada, y qué triste es su historia. Triplemente engañada: por Dios, por Adán y por el Diablo, y aún castigada y maldecida por ello.


miércoles, 5 de agosto de 2015

Micropoema en prosa


Me ha costado entender que vivir deprisa no significa morir pronto. Sencillamente, el que vive deprisa, vive más.

miércoles, 1 de julio de 2015

Micropoema en prosa


Me gusta el cielo azul, y puedo soportar bastante bien el cielo negro y las tormentas. Es ese cielo entre blanco y gris el que me molesta, cuando es todo una capa de nubes tan uniforme que ni siquiera parecen nubes, sólo una blancura que se extiende hacia todas partes. Los cielos azules y negros parecen reales, pero no ése; ése sólo parece un lienzo en blanco que alguien se ha olvidado de pintar. Da la sensación de que no hay nada y sólo existen los edificios y las montañas recortándose, sólo nosotros aquí abajo, tan solos…

miércoles, 29 de abril de 2015

Micropoema en prosa

Dos fuerzas tiran de mí, dos grandes pesos; cada uno de ellos está sujeto a uno de mis brazos por firmes cadenas. El primero es el del tedio, el aburrimiento, la necesidad de probar nuevas cosas. El segundo es el de la ansiedad, el miedo, el pánico a hacer cosas nuevas. Estos dos pesos, tirando de mí en direcciones opuestas, me hacen pedazos.


miércoles, 26 de noviembre de 2014

Micropoema en prosa




Recuperando algo que escribí años atrás: Escribe lo que sea con tal de mantener la cordura. La soledad es un palacio en el que uno se puede perder, y está lleno de trampas mortales. Las palabras son una cuerda tendida por una mano desconocida que nos ayudan a salir de ese palacio maldito.

miércoles, 24 de septiembre de 2014

Micropoema en prosa




Hoy la Luna está más cerca de la Tierra de lo habitual. Es un 14 % más grande y un 30 % más luminosa. Las cifras no reflejan bien la manera en la que brilla sobre el Puerto Viejo, arrancando destellos blancos a la mar en calma. Silencio. Tres amigos. Un cigarrillo. En momentos de reflexión y calma como éstos se hace patente que todo termina, y me pregunto si es posible sentir placer sin sentir nostalgia. Pero en todo caso, momentos como éstos quedan grabados. Nadie puede quitártelos.
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