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miércoles, 26 de julio de 2017

TFM: Propuesta de un modelo bidimensional de clasificación de los efectos subjetivos de las drogas

Dejo aquí mi trabajo de fin de master, por si pudiera servir de ayuda a alguien. Propone un modelo para clasificar los efectos subjetivos de las drogas en base a un eje estimulación-relajación y otro de distorsión de la realidad percibida. Buena parte del trabajo recopila testimonios sobre los efectos de 40 drogas distintas, recogidos bien de bibliografía científica, autobiográfica, o testimonios buscados por mí y de los que agradezco mucho a quienes han colaborado. La parte buena es que los testimonios son muy interesantes y, como además no los escribo yo, son interesantes de leer hasta si me tenéis manía.

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domingo, 14 de febrero de 2016

Deje de mirarme las tetas, señor

Pensaba que siempre es buen momento para difundir un pequeño relato de Bukowski. En concreto, he escogido uno que podría considerarse bastante misógino, aunque a mí, más que un relato misógino, me parece un relato sobre misoginia. O quizás pueda ser leído pensando que Bukowski era un tío bastante paleto para estas cosas; tampoco es cuestión de glorificar a nadie. Sencillamente, escribía bien.


Big Bart era el tío más salvaje del Oeste. Tenía la pistola más veloz del Oeste, y se había follado mayor variedad de mujeres que cualquier otro tío en el Oeste. No era aficionado a bañarse, ni a la mierda de toro, ni a discutir, ni a ser un segundón. También era guía de una caravana de emigrantes, y no había otro hombre de su edad que hubiese matado más indios, o follado más mujeres, o matado más hombres blancos.
Big Bart era un tío grande y él lo sabía y todo el mundo lo sabía. Incluso sus pedos eran excepcionales, más sonoros que la campana de la cena; y estaba además muy bien dotado, un gran mango siempre tieso e infernal. Su deber consistía en llevar las carretas a través de la sabana sanas y salvas, fornicar con las mujeres, matar a unos cuantos hombres, y entonces volver al Este a por otra caravana. Tenía una barba negra, unos sucios orificios en la nariz, y unos radiantes dientes amarillentos.

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