miércoles, 28 de noviembre de 2018

Drogas: Datos importantes que la gente no suele saber. 5: Anfetaminas


Me habían pedido también un hilo explicando cosas sobre el speed (anfetaminas). Así pues, va un hilo sobre anfetaminas y sus principales derivados, ya que tiene muchos (el MDMA, de hecho, será tratado en otro post, o éste se alargaría demasiado). ¿Qué son las anfetaminas? ¿Qué efectos tienen? ¿Cómo son de peligrosas? ¿Por qué se usaban para estudiar?

Se conoce comúnmente como anfetaminas, anfetas para lxs colegas, a todas las drogas estimulantes similares o derivadas de la molécula de la anfetamina. Son parte de la familia mayor de las fenetilaminas, que engloban un buen número de compuestos que ni siquiera son psicoactivos. Por cierto, fenetilaminas y feniletilaminas son (bueno, se usan como) sinónimos, y vaya dolores de cabeza me dio esto hasta que lo pillé (en realidad, fenetilamina es un sinónimo de ß-feniletilamina pero no de 1-feniletilamina, pero la ß-feniletilamina es llamada "feniletilamina" a secas incluso en artículos científicos, así que si no queréis dedicaros a la química asumid que son sinónimos exactos y ya). Y ya puestos, fenetilamina/feniletilamina ya sí que no es lo mismo que fenilalanina, ojo, aunque compartan parte de la estructura.

La anfetamina la sintetiza por primera vez el químico rumano Lazar Edeleanu en 1887. Décadas después se descubre mucho potencial para reducir la fatiga en militares, y desde los años 20 en casi todas las guerras la mayoría de ejércitos han usado anfetaminas. Su uso principal cuando empezaron a comercializarse eran como anorexígeno; vamos, que simplemente, se tomaban para adelgazar.


En 1927 se comercializan también anfetaminas como inhalador contra el asma, bajo el nombre comercial de Benzedrina. Lo señalo principalmente porque algunos autores usan la palabra "benzedrina" para referirse a anfetaminas, debido a esto.

Las anfetaminas se ilegalizaron casi por completo -con restricciones menores que otras drogas, ya que conservaron algunos usos médicos- en los años 60, en casi todo el mundo. Uno de los frutos de la Convención Única en 1961, crucial en temas legales sobre drogas. En España, al contrario que otras prohibiciones impuestas por la Convención Única que fueron adoptadas al momento, las farmacias siguieron vendiendo anfetaminas de forma bastante libre durante la década de los 70. Como se podría decir de todos los estimulantes en general, las anfetaminas también pueden ser usadas para concentrarse, por lo que en España en los años 70 y aún en los 80 siguió habiendo mucha tradición de consumirlas para estudiar antes de un examen.

Yo diría que sólo una vez es parcialmente superada esa idea es cuando podemos empezar a hablar de anfetamina como droga más recreativa, lo que entendemos como speed, vamos. Se puede consumir por prácticamente cualquier vía, aunque lo más frecuente es esnifar.

El speed es un estimulante bastante barato. No produce tanta euforia como la cocaína, por ejemplo, pero sí un efecto estimulante muy parecido. De hecho, de no ser por el efecto anestesiante local de la cocaína, serían prácticamente indistinguibles. Es más, se han hecho experimentos en consumidores de ambas sustancias, suministrándoles por vía intravenosa speed o cocaína para que deduzcan cual de los dos productos les han dado, y a menudo se confundieron y no distinguieron los efectos.

Este mito de que el speed es un estimulante de una calidad muy inferior a la cocaína se une a otros mitos sobre el speed, como que es de mejor calidad si huele a manzana verde (muy común). Como bien me apunta @Drogofilico, el olor a manzana verde se debe al ácido málico que se puede producir en algunas formas de síntesis. El ácido málico también podría facilitar la conversión de anfetamina en dextroanfetamina, algo más potente. Por eso, podríamos decir que el olor a manzana verde puede ser una “buena señal” en cierto sentido, al menos un indicio de que el speed ha pasado por determinado proceso… pero vamos, no una señal excelente, porque, al fin y al cabo, la anfetamina 100% pura no huele a nada.


Otro mito es que el mejor speed viene de Bilbao. Si bien no se puede considerar que Bilbao sea la Meca del speed, como dice el mito, sí es cierto que en la provincia de Bizkaia y alrededores el speed suele estar a 10 € el gramo, y al sur es más frecuente encontrarlo a 20 €. Más que la calidad, la diferencia es el precio. Aún así, sería normal encontrar speed cortado con cafeína como estimulante (muy, muy frecuente), o  con excipientes para aumentar su volumen. Si el speed está húmedo, suele deberse al metanol, que se usa en el proceso de fabricación. Mejor dejarlo secar.

Como con otros estimulantes, una sobredosis de speed debe ser tratada intentando tranquilizar a la persona que la sufre y llamando a una ambulancia en casos graves, que posiblemente administrarán tranquilizantes.

Los derivados de las anfetaminas son una lista bastante larga que continúa creciendo. Considerando que cada año aparecen en el mercado unas 100 drogas nuevas, más o menos una cada tres días, en torno a un 10% de éstas suelen ser nuevas anfetaminas. 


Las referencias más importantes en el campo de las anfetaminas son el químico Alexander "Sasha" Shulgin y su ayudante y esposa, Ann, que en el libro PIHKAL: A chemical love story describen los efectos de una larga lista de estas sustancias. PIHKAL es el acrónimo de "Phenethylamines I Have Known And Loved", y el "A chemical love story" del subtítulo también da una pista sobre la ideología de Shulgin y la historia de amor químico, tal y como él lo describía, que vivió con estas sustancias. De hecho, Irving Welsh (Trainspotting) escribiría una novela sobre MDMA que parece basada en esto, al titularse "Ecstasy: Three tales of chemical romance", y a su vez esta novela hizo al bajista Mikey Way pensar que "chemical romance" también sonaba bien para un grupo de música.

En cualquier caso, los derivados de las anfetaminas suelen tener en común ser estimulantes. A veces simplemente son estimulantes, y a veces son estimulantes psicodélicos, supongo que debido a ser fenetilaminas. La experiencia, por tanto, puede ser muy distinta.

Uno de los derivados más comunes de la anfetamina es la metanfetamina, conocida como crystal meth y popularizada (el conocimiento de ella, no el consumo) porque una serie de TV de bastante éxito como Breaking Bad gira en torno a ella. La metanfetamina es considerada una de las drogas más marginales y dañinas. Entre que en sus efectos quita el hambre y es probable que la persona adicta no se alimente y adelgace brutalmente, que aspirar el humo deteriora mucho los dientes...

La meta también produce más picores que otras anfetaminas, lo que lleva a que las personas adictas se arrasquen hasta hacerse sangrar. Como tampoco sentirán dolor, no es difícil que estas heridas se infecten. Así que las fotos de "Meth: before and after" son todo un fenómeno en internet, y nos muestran rostros normativos que tras pasar por la metanfetamina están demacrados, chupados y llenos de heridas mal cicatrizadas por arrascarse. Seguro que habéis visto fotos de éstas. Aunque a veces, tengo que añadir, podemos encontrar unos fakes considerables, como éste muy reciente de atribuir a los efectos de la meta las heridas provocadas por quemaduras de tercer grado en una explosión:


(sé que parece que tengo algo contra la cuenta de la Guardia Civil en Twitter porque es el tercer hilo de drogas en el que la pongo de mal ejemplo, pero os juro que no es nada personal. Los que tienen una fijación con dar datos falsos sobre drogas son ellos)

Entre los derivados de anfetaminas con potencial psicodélico, podríamos mencionar la DOC, la DOB... pero sin duda la estrella de éstas es la MDMA, que, como decía, merece un post entero para ella sola.

Eso sí, probablemente, la fenetilamina con más potencial psicodélico, aunque sea menos conocida que la MDMA, es la 2C-B, cuyos efectos llegan a compararse a dosis bajas o medias de LSD. La 2C-B, por su aspecto, es conocida en algunos sitios como "la cocaína rosada". Lo que es una gilipollez, claro, porque no tiene mucho que ver con la cocaína más allá de unos pocos efectos estimulantes en común.

Hay otro derivado de las anfetaminas, éste no psicodélico, que despierta bastantes polémicas: el MFD (metilfenidato), que se suele recetar a niñxs con TDAH bajo el nombre comercial de Rubifen, Ritalin, Concerta... Que en un principio puede parecer paradójico dar estimulantes a niñxs con hiperactividad, pero consideremos que los estimulantes ayudan a concentrarse en algo y eso contrarresta el déficit de atención, claro. Lo que a mucha gente preocupa es cómo de sano es dar una variante de anfetaminas a niñxs. En esto se mezclan una preocupación lógica y un prejuicio más ilógico al tragar con el discurso de "las drogas legales son buenas y las ilegales malas, ¿la anfetamina no era ilegal?"

A eso se suma el discurso negacionista de la existencia del TDAH, que seguro que también lo habéis oído alguna vez. "Pues en mis tiempos el que era distraído, era distraído y ya está, no le diagnosticaban TDAH ni le midiquibinmimimimi". Si hay que ponerse personales, pues mi opinión es que el TDAH está sobrediagnosticado y sobremedicado, sí, pero tampoco por mucho. Sí diría que bastante más de la mitad de diagnósticos son útiles y la medicación correspondiente también. Pero claro, es el problema de que toda patología mental, al fin y al cabo, es un criterio subjetivo establecido a ojo. No son como un virus que te puedes hacer un análisis de sangre y si está presente en tu sangre, lo tienes, y si no, pues no. Así que todo es debatible. Pero yo ya he dado mi postura y seguir debatiendo ahora sería alejarnos del tema del speed, del que creo que ya he dicho lo que sé que tal vez pueda resultar útil y ayudar a alguien (y de sus derivados también). Así que demos por acabado el post.

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